Paraguay, tierra de acogida: récord histórico de radicaciones revela un país que vuelve a inspirar esperanza
Más de 33.000 extranjeros eligieron Paraguay en 2025 para vivir, estudiar o emprender. Un récord histórico que confirma al país como tierra de oportunidades, estabilidad y acogida humana, según datos oficiales de Migraciones.
Paraguay vuelve a ocupar un lugar destacado en el mapa de las oportunidades de la región. En un contexto mundial marcado por la incertidumbre económica, los conflictos y los cambios migratorios constantes, nuestro país emerge como un destino de esperanza, estabilidad y nuevas posibilidades para miles de personas que deciden comenzar una nueva etapa de sus vidas en suelo guaraní.
Según datos oficiales de la Dirección Nacional de Migraciones, el año 2025 se encamina a cerrar con un récord histórico de radicaciones. Entre enero y setiembre ya se tramitaron 33.589 solicitudes de radicación, superando ampliamente las 29.126 otorgadas durante todo el año 2024. La cifra no solo sorprende por su magnitud, sino también por lo que representa: una señal clara de que Paraguay se consolida como un país atractivo para vivir, estudiar, trabajar e invertir.
El director nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter, confirmó que este crecimiento no tiene precedentes en la última década. “Realmente, este año se está rompiendo un récord histórico. La demanda de personas que quieren permanecer en Paraguay sigue aumentando”, afirmó en declaraciones a medios de comunicación. Al analizar los datos desde 2015 hasta hoy, la institución observa un incremento del 131 % en la cantidad de radicaciones concedidas, una cifra que refleja un cambio profundo en la percepción del país a nivel regional e internacional.
Pero más allá de los números, este fenómeno habla de personas reales, de familias, de jóvenes estudiantes, de trabajadores y emprendedores que ven en Paraguay un lugar donde construir futuro. Las principales razones detrás de este aumento son claras: la estabilidad macroeconómica, el costo de vida relativamente accesible y las oportunidades laborales y académicas, especialmente en sectores como el agronegocio, los servicios y la educación universitaria en zonas fronterizas.
En cuanto al origen de los solicitantes, los ciudadanos brasileños encabezan ampliamente la lista. Muchos de ellos llegan como estudiantes que cursan carreras en universidades del sur del país, mientras que otros se insertan en el sector productivo, especialmente en el agronegocio, buscando formalizar su estadía y establecerse de manera permanente. En segundo lugar se encuentran los argentinos, quienes también ven en Paraguay una alternativa viable frente a las dificultades económicas de su país.
El tercer puesto muestra un cambio interesante en la tendencia migratoria. “Hasta hace poco los alemanes ocupaban ese lugar, en su mayoría jubilados o familiares que decidían instalarse porque su dinero rendía más aquí que en Europa. Sin embargo, este año observamos un auge de bolivianos, que compiten por ese tercer lugar en volumen de solicitudes”, explicó Kronawetter. Este dato revela cómo las dinámicas regionales están influyendo en los movimientos poblacionales y cómo Paraguay se vuelve un punto de referencia para quienes buscan estabilidad y proyección.
Desde una mirada más humana y social, este récord de radicaciones también invita a reflexionar sobre el rol del país como tierra de acogida. Históricamente, Paraguay ha sido un cruce de culturas, tradiciones y pueblos. Hoy, esa vocación de hospitalidad se renueva y se fortalece, convirtiéndose en un valor estratégico y espiritual: abrir las puertas al que busca una oportunidad, al que quiere trabajar dignamente, al que desea estudiar o emprender con esfuerzo y esperanza.
En un mundo donde muchas naciones levantan muros, Paraguay parece apostar por construir puentes. Puentes de integración, de trabajo, de estudio y de convivencia. Cada radicación aprobada no es solo un trámite administrativo: es una historia que comienza, un proyecto de vida que se pone en marcha, una familia que se integra a nuestra sociedad y aporta su cultura, su talento y su esfuerzo al crecimiento del país.
Las autoridades coinciden en que este fenómeno reafirma la imagen de Paraguay como un país estable, previsible y con oportunidades reales. “Cada vez más personas vienen con ánimo de permanecer, porque encuentran en nuestro país un entorno favorable para estudiar, trabajar o emprender”, señaló el titular de Migraciones.
Desde una perspectiva de valores, este crecimiento también interpela a la sociedad paraguaya: a seguir construyendo un país justo, solidario y ordenado, donde el desarrollo económico vaya de la mano con la dignidad humana, el respeto y la convivencia pacífica. La llegada de miles de nuevos residentes no solo es un indicador económico o estadístico, sino también una oportunidad para reafirmar principios de fraternidad, acogida y responsabilidad compartida.
Paraguay, silenciosamente y sin grandes estridencias, está escribiendo una nueva página en su historia migratoria. Una página donde la esperanza, el trabajo y la fe en un futuro mejor se convierten en los verdaderos protagonistas.
Agradecemos especialmente al Diario La Nación por la idea inicial de la noticia que dio origen a este informe ampliado, y por su constante aporte al periodismo informativo y responsable en Paraguay.
